¿Usted vive en una ciudad santuario?
“Ciudad santuario” puede significar tantas cosas distintas que la designación puede no decirnos mucho.
Todos los organismos de cumplimiento de la ley (estatales y federales) tienen acceso a las bases de datos penales y las usan. Entre ellas se incluyen antecedentes de arrestos, condenas y sentencias, registros judiciales, datos biométricos y sistemas de comunicaciones vinculados con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). Incluso la “ciudad santuario” más consolidada envía información (por ejemplo, huellas dactilares tomadas luego de un arresto) a las bases de datos de los organismos de cumplimiento de la ley. El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) puede utilizar esta información para utilizar a alguien como blanco de un arresto.
Hay proveedores comerciales que recolectan y venden nuestros datos personales y privados. Esta información incluye datos tales como puntajes de crédito, compras, solicitudes de cambio de domicilio, ubicación en tiempo real, itinerarios de viaje, historiales médicos y conexiones sociales. Las agencias gubernamentales como el ICE pueden acecharnos y encontrarnos utilizando estos datos —sin ningún tipo de permiso judicial— incluso en las ciudades santuario. Los registros y la identificación de corte biométrico son cada vez más normales y ubicuos.
Los conjuntos de datos que incluyen nuestros movimientos oculares, ritmo cardíaco y estados emocionales pueden servir para crear perfiles increíblemente minuciosos que luego pueden extrapolarse para realizar predicciones o control de conductas. Los dispositivos que recolectan información no se limitan a los teléfonos y la tecnología vestible, sino que incluso los televisores pueden estar observándonos.
La desdichada realidad es que nadie vive en una ciudad santuario, y no será así a menos que cambiemos el modo en que se recolecta nuestra información y se utiliza como arma.
Para ver cuáles bases de datos le rastrearían si su respuesta hubiese sido no, haga clic en el botón de no.
“Ciudad santuario” puede significar tantas cosas distintas que la designación puede no decirnos mucho.
Todos los organismos de cumplimiento de la ley (estatales y federales) tienen acceso a las bases de datos penales y las usan. Entre ellas se incluyen antecedentes de arrestos, condenas y sentencias, registros judiciales, datos biométricos y sistemas de comunicaciones vinculados con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). Incluso la “ciudad santuario” más consolidada envía información (por ejemplo, huellas dactilares tomadas luego de un arresto) a las bases de datos de los organismos de cumplimiento de la ley. El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) puede utilizar esta información para utilizar a alguien como blanco de un arresto.
Hay proveedores comerciales que recolectan y venden nuestros datos personales y privados. Esta información incluye datos tales como puntajes de crédito, compras, solicitudes de cambio de domicilio, ubicación en tiempo real, itinerarios de viaje, historiales médicos y conexiones sociales. Las agencias gubernamentales como el ICE pueden acecharnos y encontrarnos utilizando estos datos —sin ningún tipo de permiso judicial— incluso en las ciudades santuario. Los registros y la identificación de corte biométrico son cada vez más normales y ubicuos.
Los conjuntos de datos que incluyen nuestros movimientos oculares, ritmo cardíaco y estados emocionales pueden servir para crear perfiles increíblemente minuciosos que luego pueden extrapolarse para realizar predicciones o control de conductas. Los dispositivos que recolectan información no se limitan a los teléfonos y la tecnología vestible, sino que incluso los televisores pueden estar observándonos.
La desdichada realidad es que nadie vive en una ciudad santuario, y no será así a menos que cambiemos el modo en que se recolecta nuestra información y se utiliza como arma.
Para ver cuáles bases de datos le rastrearían si su respuesta hubiese sido sí, haga clic en el botón de sí.