Cuestionario

Pregunta 11

¿Alguna vez tomaron sus huellas dactilares y la policía lo ingresó en la cárcel?

Cuando ingresa en una cárcel, la policía recolecta datos biográficos, huellas dactilares y una fotografía del rostro. También pueden registrar su voz y grabar las llamadas telefónicas que realice desde la cárcel.

Las bases de datos que registran información criminalizante y biométrica pueden incluir:

Para ver cuáles bases de datos le rastrearían si su respuesta hubiese sido no, haga clic en el botón de no.

Incluso si la policía no ha tomado nunca sus huellas dactilares, puede que hayan tenido acceso a esos y otros datos biométricos. Por ejemplo, si alguna vez tuvo una visa de viaje, trabajo o estudio en Estados Unidos, es posible que las bases de datos del DHS tengan sus huellas dactilares, fotografías de rostro, escaneo de iris o huellas palmares.

Su información biográfica y sus fotografías también pueden estar alojadas en bases de datos criminalizantes si usted:

  • vive en una zona donde la policía afirma que haya actividad de pandillas;
  • su familia o su comunidad participa de pandillas;
  • es una persona negra, de color o inmigrante;
  • se considera que usted tiene relación con personas de las que se sospecha que tienen algún vínculo con el terrorismo.

Algunos sistemas de datos que puede encontrar, además de los que ya mencionamos, incluyen:

Para ver cuáles bases de datos le rastrearían si su respuesta hubiese sido sí, haga clic en el botón de sí.

Parece que ha acumulado monstruos hasta ahora..
2 preguntas restantes

¡Vamos a ver los resultados!

De los 13 monstruos en este cuestionario, parece que sus datos pueden ser rastreados por los siguientes:

Pero puede haber otras bases de datos más pequeñas que no aparezcan en este cuestionario.

Puede que se pregunte: ¿qué podemos hacer?

¿Ahora qué?

Para saber más, lea el informe completo “De la criminalización de los datos a la abolición de la prisión”.

Sepa cómo puede Tomar Acción

Más sobre este cuestionario

No hay una sola base de datos que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) pueda consultar para hallar una lista de todas las personas a las que puede deportar.

Como solución alternativa, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) cruza información con muchos conjuntos de datos existentes. Usan la información de las llegadas internacionales, las personas con visa y los registros de condenas. Estos conjuntos de datos no siempre son confiables para determinar el estatus legal de una persona. También tienen profundas fallas, y un sesgo racista y xenofóbico.

Cada vez más, el DHS compra información de las corporaciones para complementar sus propias bases de datos. Pueden comprar archivos de historiales de ubicación, archivos de reconocimiento de voz y rostro, y escaneo de iris. Las herramientas de inteligencia artificial utilizan esta información para predecir la conducta e inferir relaciones entre personas, lugares y objetos (como vehículos).

Hemos pasado meses investigando bases de datos y distribución de datos. Pero los contratistas y las tecnologías cambian todo el tiempo, y muchos sistemas de datos del gobierno están ocultos bajo un velo de secreto. No estamos afirmando que las bases de datos que enumeramos aquí compongan una lista completa, que de hecho tampoco es posible hacer. En cambio, esperamos que esta herramienta dé cuenta de la compleja y enmarañada red de extracción y criminalización de los datos.

La lucha contra la explotación de los migrantes, la puesta en seguridad racista de la frontera y las deportaciones es una lucha contra la criminalización de los datos. Es una lucha en pos de la autodeterminación colectiva y la liberación de la información. Lea más en nuestro informe completo.